Guía completa
Cuándo tiene sentido
En una provincia con tantas horas de sol, es frecuente ver coches con el barniz del techo, el capó y el portón blanquecino o levantado en placas, mientras los laterales aguantan. Si son dos o tres piezas, lo razonable suele ser pintar esas. Cuando el deterioro se extiende a casi todo el coche, o cuando hay reparaciones antiguas con tonos que ya no coinciden, pintar el coche entero da un resultado más uniforme. Si el valor del coche no lo justifica, también te lo decimos.
La preparación es el trabajo
El resultado de una pintura completa se decide antes de abrir la pistola. Desmontamos molduras, pilotos, manetas y emblemas para no dejar líneas de corte. Reparamos golpes y tratamos cualquier punto de óxido. Lijamos toda la superficie hasta tener una base firme: si el barniz viejo está levantado, hay que eliminarlo, porque pintar encima es garantizar que se vuelva a despegar. Aplicamos aparejo, lo lijamos y solo entonces el coche entra a pintar.
Pintura en cabina
Color y barniz se aplican en cabina, con aire filtrado y temperatura controlada, para evitar motas de polvo y conseguir un secado uniforme. En una zona con polvo de actividad industrial y obras, pintar al aire libre sería una garantía de imperfecciones.
Mismo color o cambio de color
Si repintas en el color original, preparamos la mezcla con el código del coche. Si quieres cambiar de color, hay que pintar también marcos de puertas, interior del portón y otras zonas visibles al abrir; es un trabajo mayor. Además, el color del permiso de circulación debe coincidir con el del coche, así que hay que comunicarlo a Tráfico. Te explicamos el trámite.
Si buscas un cambio reversible, el vinilado es una alternativa que puedes valorar.
Después
Montamos todo, pulimos donde haga falta y revisamos el coche a la luz del día. Te damos indicaciones para los primeros lavados mientras el barniz termina de curar y la garantía legal vigente en España queda reflejada en la factura. El presupuesto, sin compromiso, tras ver el coche.