Guía completa
Encontrar el punto exacto
El aceite se mueve. Una fuga en lo alto del motor puede gotear por el bloque y aparecer en el cárter, y una mancha bajo el coche no dice de dónde viene. Si se cambia la junta que parece culpable sin comprobarlo, la mancha sigue.
Por eso empezamos limpiando bien la zona. Después, o bien añadimos un tinte trazador al aceite y miramos con luz ultravioleta tras unos kilómetros, o bien dejamos el motor en marcha y observamos dónde aparece el primer rastro de aceite fresco. Con el punto localizado, el presupuesto es concreto.
Los sospechosos habituales
Tapa de balancines. En lo alto del motor; su junta se endurece con el calor. Es de las reparaciones más sencillas del grupo.
Junta del cárter. Abajo; hay que desmontar el cárter, limpiar bien las superficies y montarlo con el par correcto.
Retenes del cigüeñal. El delantero suele ser accesible; el trasero, en muchos coches, obliga a desmontar la caja de cambios. Si además el embrague está gastado, conviene hacer los dos trabajos a la vez.
Soporte del filtro y enfriador de aceite. Sus juntas también envejecen.
Turbo. Si el aceite aparece en los manguitos de admisión o en el escape, la fuga puede estar en sus retenes.
El calor juega en contra
Las juntas de goma envejecen con los ciclos de calor y frío. En Castellón los motores pasan muchos meses trabajando a temperaturas altas, con atascos en verano y aire acondicionado conectado. Una junta que ya estaba al límite suele empezar a sudar en esas semanas.
Si no hay fuga visible
Si el nivel baja pero no hay manchas, el aceite puede estar quemándose dentro: segmentos, guías de válvula, turbo o una válvula PCV que deja pasar demasiado. Lo diferenciamos con pruebas antes de proponer nada.
Lo que también revisamos
Un aceite que gotea sobre la correa auxiliar la estropea, y uno que llega al embrague lo hace patinar. Cuando reparamos la fuga, comprobamos que no haya contaminado nada más. Te damos presupuesto sin compromiso con el origen localizado.