Guía completa
La vibración típica
Sales de Castellón por la AP-7 o la CV-10, el coche pasa de cierta velocidad y el volante empieza a temblar. Un poco más rápido, la vibración disminuye o desaparece. Es el patrón clásico de una rueda desequilibrada: el peso de la rueda no está repartido de forma uniforme y, a determinadas vueltas, ese desequilibrio entra en resonancia.
Si la vibración se nota en el asiento más que en el volante, suele venir de las ruedas traseras.
Por qué se desequilibra una rueda
- Pérdida de un contrapeso, por un golpe o al lavar a presión.
- Golpes contra bordillos al aparcar en calles estrechas o en garajes, que pueden deformar ligeramente la llanta.
- Desgaste irregular del neumático, que cambia el reparto de masa.
- Montaje de un neumático nuevo: siempre requiere equilibrado.
Cómo lo hacemos
Desmontamos la rueda y la montamos en la máquina de equilibrar, que la hace girar y mide dónde sobra o falta peso en cada lado de la llanta. Colocamos los contrapesos en las posiciones que indica: de clip en llantas de acero y adhesivos en muchas de aleación, en la cara interior para que no se vean.
Aprovechamos para mirar la llanta (golpes, deformaciones del borde) y el neumático (bultos, cortes, desgaste a parches). Si la llanta está deformada, el equilibrado no basta y te explicamos las opciones, como reparar la llanta.
Si la vibración no era del equilibrado
A veces el problema está en otro sitio: un neumático con la carcasa dañada, un rodamiento, una junta de transmisión o un amortiguador gastado. Si tras equilibrar la vibración persiste, seguimos buscando y te contamos qué hemos encontrado. También comprobamos si el desgaste de los neumáticos indica que conviene revisar la alineación o los amortiguadores.
Un trabajo corto con mucho efecto
Equilibrar las cuatro ruedas es una operación breve que alarga la vida de los neumáticos, de la suspensión y de la dirección, y hace el coche más cómodo. Te damos presupuesto sin compromiso.