Guía completa
De diez módulos a cien, en veinte años
Un coche del año 2000 llevaba entre 5 y 10 módulos electrónicos. Uno actual puede llevar entre 30 y 100: motor, transmisión, ABS, airbag, climatización, cierre centralizado, dirección asistida, suspensión, faros, asientos, infotainment, telemática — cada función con su propio cerebro. Cuando uno falla, el síntoma puede quedarse muy localizado —un faro que no enciende, una ventanilla muerta— o extenderse a varios sistemas a la vez, con el coche encendiendo varias luces de aviso simultáneamente. Distinguir uno de otro es precisamente el trabajo de una diagnosis multimarca bien hecha.
Sensor y centralita no son lo mismo
Conviene separarlos porque el presupuesto cambia mucho según de cuál se trate. Un sensor mide una variable —presión, temperatura, posición, oxígeno— y envía esa lectura al módulo correspondiente; suele costar entre 60 y 200 € y su sustitución es relativamente sencilla. Una centralita es el ordenador que recibe esas señales y ordena a los actuadores qué hacer; cuesta entre 200 y 1.200 € y siempre necesita codificación tras montarla. Un sensor de temperatura ambiente averiado se resuelve por 50 €; una ECU de motor con fallo interno puede llegar a 1.500 € contando pieza, codificación y mano de obra.
Lo que evitamos por completo
No compramos centralitas usadas ni de origen dudoso en plataformas de venta online. Es uno de los errores más caros que vemos llegar al taller: piezas de despiece programadas para otro vehículo que, si la codificación falla, se convierten en un componente inservible; falsificaciones que no cumplen especificación y pueden dañar otros módulos; reparaciones rápidas sin garantía que fallan a las pocas semanas. Trabajamos con centralita original nueva del fabricante, con garantía completa, o con una usada de un vehículo similar con código compatible, codificada de forma profesional.
Sin codificar, la pieza nueva no sirve de nada
En un coche moderno, montar la centralita físicamente es solo la mitad del trabajo. Sin codificar: el cuentakilómetros no se actualiza, las llaves no abren ni cierran el coche, el inmovilizador no reconoce el motor y aparecen códigos de error sin sentido aparente. Ofrecemos codificación para VAG (Audi, VW, Seat, Skoda, Cupra), BMW —incluyendo FRM de faros y CAS de acceso—, Mercedes con el módulo SAM, PSA (Peugeot, Citroën) y las marcas asiáticas más habituales en la zona. Para modelos muy concretos de gama premium, derivamos a especialistas certificados de esa marca.